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lunes, 5 de octubre de 2015

Gofres

¡Por fin! Por fin llego la calma, la tranquilidad, la ansiada rutina y ya se acabo el frenesí del verano. Qué ganas tenía de las tardes de juegos, juegos de mesa, pelis y meriendas, mmmm gochadinas para todos.

Este verano compré la sandwichera Tristar SA-2151, porque me parecía una buena opción al traer placas intercambiables para sándwiches, gofres y plancha. La verdad es que estoy contenta con ella, ya que las placas se desmontan muy fácil, pero de momento no la tengo tan usada como para recomendarla, más adelante os diré. Ayer por fin la estrené como gofrera, con bastante miedo, ya que tenía otra gofrera de Lidl muy mona con formas de animales, pero no hay color, los otros cuesta muchísimo el hacer la forma y no quedan del todo bien. La forma es muy difícil hacerla y quedaban demasiado finos, Aquí os pongo una imagen de cómo salieron aquella vez.
  
Vamos a por la receta, es para muy pocos gofres, a mi me salieron 5 justitos. Vamos al lío.

Igredientes: 
1  huevo
160 g de leche (un vaso mediado)
2 cucharadas de aceite de girasol
2 cuchadas de azúcar moreno
130 g de harina de repostería (si es harina normal, añadir 1/2 cucharadita de levadura química)
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 pizca de sal
Mantequilla para engrasar la gofrera

Empezamos:
 1 Batimos bien el huevo con la leche y el aceite.
 2 Añadimos el azúcar y la sal, cuando este bien integrada, incorporamos la harina tamizada y el bicarbonato.
 3 Untamos con una brocha de repostería la gofrera con mantequilla.
 4 Llenamos el compartimento del gofre con la masa y cuando este doradito lo sacamos. Volver a untar de mantequilla.

Yo me decanté por acompañarlos de nata montada y de caramelo líquido.





lunes, 14 de septiembre de 2015

Rosquilletas de anís


Comenzamos curso escolar en las Guerras reposteras con muchas ganas de cocinar sin complicarnos la vida, que es lo que mejor se nos da por estas lindes.

Esta semana Kocina con Ka debuta con una receta que se suponía que debían ser unas rosquillas, pero que se quedaron en galletas. Y, aun con el fracaso aparente, se hicieron un hueco en el corazoncito de esta repostera (o más bien en su estomaguito) ¡porque están para rechupetearse los dedos hasta llegar al hueso!

Veréis que tienen truco, pero si yo puedo hacerlas, que tengo dos manos izquierdas, vosotros seguro que las mejoráis.

¡A las kocinas!

Ingredientes


200 g de anís
200 g de aceite de girasol
125 g de azúcar
Harina (a ojo, pero serán más o menos 350 g)


Preparación


1 Mezclamos los líquidos (aceite y anís) con el azúcar.

2 Vamos añadiendo poco a poco la harina, mezclando con las varillas hasta que sea demasiado densa, entonces pasamos a las manos. Sabremos que tiene harina suficiente cuando al pellizcar la masa se quede un segundo con la forma del pellizco y luego se vuelva a integrar con el resto. No se tiene que pegar a las manos.

3 Rosquilleamos y al horno 20 minutos a 170º.

Ya veis qué sencillas, y ya veréis qué ricas. Son una buena solución para cuando no tienes huevos en casa o si cocinas para alguien que les tenga intolerancia.

lunes, 15 de junio de 2015

Bizcocho de nesquik

¡Feliz fin de guerra, ejércitos! Nos tomamos un merecido descanso veraniego para volver en septiembre con las pilas cargadas y con muchas recetas nuevas para endulzaros los lunes, que es nuestra principal misión.
Para despedirme de esta guerra os quiero dejar con un bizcocho muy sencillo, para que podáis disfrutar del verano sin tener que pasaros horas en la cocina.
Como veréis, es muy versátil: sirve para plumcake, para madalenas, para bundtcake, ¡incluso lo he utilizado como tarta de cumpleaños!
Espero que os animéis a probarlo porque merece la pena.

¡A las kocinas!



Ingredientes


200 g de nesquik
200 g de harina
4 huevos
120 g de mantequilla
130 g de leche
60 g de azúcar
10 g de azúcar vainillada (opcional)
1 sobre de gasificante (uno de cada color) o medio sobre de levadura química de repostería


Preparación


Se bate todo juntito y al horno a 160º durante más o menos 20-30 minutos (hasta que al pincharlo salga el cuchillo limpio).

Y ya está, no tiene más ciencia que esa. Yo lo he preparado tantas veces que ya me sé la receta de memoria... Espero que os guste y que lo incorporéis a vuestras recetas imprescindibles.

lunes, 1 de junio de 2015

Galletas de mantequilla con mermelada de fresas

¡Buenos lunes, guerreros! Aquí tenemos la receta de esta semana de Kocina con Ka. Unas exquisitas galletas de mantequilla con mermelada de fresas.

Estas en concreto las hice con mermelada de fresa casera, que con la Thermomix es un momento prepararla y queda taaaaan rica... Desde que la probé no he vuelto a comprar mermelada, ni planeo volver a comprarla en el futuro, salvo que mi querida máquina me abandone.

Si no os gusta la mermelada de fresas o tenéis por casa algún bote de mermelada de otra fruta que queráis utilizar, me imagino que podréis usarla sin problemas, aunque yo solo las he hecho con la de fresas.

Bueno, sin más dilación, aquí tenemos la receta de estas pastas magníficas.

¡A las kocinas!





Ingredientes

350 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
190 g de azúcar
10 g de azúcar vainillado (opcional)
1 huevo
500 g de harina
Mermelada


Preparación

Lo primero de todo es acordarse de sacar la mantequilla de la nevera al menos un par de horas antes de ponerse a cocinar. A mí esto siempre se me olvida y luego lo pago en tiempo de batido.

Batimos la mantequilla en pomada. Cuando esté bien blanda, añadimos el azúcar y el huevo.

Vamos añadiendo la harina tamizada poco a poco y amasamos bien, que no queden grumos.

Metemos la masa a la nevera envuelta en papel film para que endurezca un poco. Unos 20-30 minutos más o menos.

Sacamos la masa  de la nevera y vamos haciendo pequeñas bolas con ella, las ponemos en la bandeja del horno, las aplastamos y con el dedo hacemos un hueco en el medio, con cuidado de que no atraviese la galleta.

Rellenamos esos huecos con la mermelada y horneamos 15-20 minutos a 180º. No las perdáis de vista porque cada horno es un mundo y enseguida se tuestan.

Las dejamos templar unos minutos (1 o 2, no más) en la bandeja y las pasamos con cuidado a la rejilla para que enfríen.

¡Y a disfrutar! Corred que vuelan y como os despistéis os quedáis sin ellas.

lunes, 11 de mayo de 2015

Doriyakis






Todos los que tengamos hijos pequeños sabemos quién es Doraemon y los que os habéis sentado alguna vez a ver estos dibujos con ellos sabréis que este gato tan raro se desvive por los doriyakis. Los doriyakis son un dulce muy típico japonés. Lo que os enseño yo aquí es una versión, ya que los originales son más tipo bizcocho y el relleno original es de una especie de judía dulce llamada anko.
Si tenéis invitados para merendar y queréis sorprenderlos esto es ideal, ya que es una receta rápida, sencilla y qué decir del resultado final. No serás capaz de comer solo uno, ya verás.
Bueno, venga, que me enrollo, vamos al lío.





Para 12 doriyakis.
Ingredientes:
3 huevos
75 g de azúcar
1 cucharada de miel
150 g de harina de repostería (o harina normal y media cucharada de levadura química tipo Royal)
5 cucharadas de leche
Nocilla o nutella

Empezamos:
1 Batimos bien los huevos con el azúcar, añadimos la miel y batimos otro poco.
2 Añadimos la harina, tamizándola primero. Removemos hasta que esté completamente integrada.
3 Añadimos la leche, removemos y dejamos reposar unos 15 minutos.
4 Cogemos una sartén antiadherente, cuidado con la que elijáis, ya que si pega estáis fastidiados. La ponemos a fuego medio, dejamos que caliente bien.
5 Cuando ya haya calentado la sartén, llenamos la cuchara y la volcamos justo en el centro de la sartén, ya que así se quedará con la forma redondita que queremos.
6 Cuando le salgan unas burbujitas es el momento de darle la vuelta, lo dejamos medio minuto más y lo sacamos.
7 Repetimos así hasta que acabemos toda la masa, intentando siempre llenar la cuchara con la misma cantidad para que nos queden iguales.
8 Cuando estén frías, cogemos una de las bases que acabamos de freír, llenamos una cucharilla de nocilla y se la ponemos en el medio, y la cerramos con otra base.
Yo esta vez me quede con ganas de rellenar uno de mermelada, pero me acordé cuando ya los tenía todos rellenados. De todas formas, no quedó ninguno: ¡volaron!

miércoles, 6 de mayo de 2015

Caracolas de canela y pasas


¡Feliz día de la madre, guerreros! La receta que os traigo esta semana desde Kocina con Ka está especialmente diseñada para mi madre, pues dos de sus ingredientes preferidos en la repostería son la canela y las pasas.
Esta receta la encontré en un blog, pero la adapté para que fuese perfecta para los gustos de mi madre. Espero que la probéis y que os guste tanto como a ella.

¡A las kocinas!




Ingredientes
Para la masa
300 g de leche
80 g de mantequilla, a temperatura ambiente
25 g de levadura prensada fresca de panadería
550 g de harina de fuerza
80 g de azúcar
½ cucharadita de sal
Para el relleno
110 gr. de mantequilla (y 20 gr. más para pincelar)
220 gr. de azúcar moreno
2 cucharadas de canela molida (10 gr.)
Un puñado de pasas

Preparación
Ponemos la mantequilla troceada y la leche en la Thermomix, 3 minutos, temperatura 37º, velocidad 4.
Añadimos la levadura desmigajada y programamos 30 segundos, velocidad 5.
Incorporamos la harina, el azúcar y la sal. 4 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.
Pasamos la masa a un bol y la tapamos con un trapo húmedo. Dejamos reposar en un lugar templado y sin corrientes hasta que doble su volumen (una hora más o menos).
Ponemos la masa sobre una superficie enharinada y la extendemos con un rodillo formando un rectángulo.
Vamos con el relleno.
Ablandamos la mantequilla en el microondas. Con 10 segundos basta, no tiene que quedar líquida del todo.
Mezclamos bien el azúcar y la canela en un bol aparte. Integramos la mantequilla con una cuchara y lo vertemos sobre la masa. Extendemos bien el relleno por toda la superficie, con la ayuda de una espátula. Picamos las pasas y las espolvoreamos sobre la mezcla.
Enrollamos como si fuese un brazo de gitano, por el lado largo del rectángulo.
Cortamos rodajas de unos 2 cm de ancho y las colocamos, separadas entre sí (tres por fila), en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Dejamos reposar en un lugar cálido durante 30 minutos.
Ponemos los 20 g de mantequilla en un bol pequeño, la calentamos en el microondas hasta que se funda y pincelamos las caracolas.
Horneamos a 190º durante 15-20 minutos, hasta que veamos que la masa está dorada.



lunes, 27 de abril de 2015

Brioche

Otra semana más en las Guerras reposteras. Y para Kocina con Ka ha sido una gran semana, porque se ha pegado un buen atracón de brioche (y cómo estaba, de pecao mortal).

Esta receta está tomada del libro El rincón de los postres, de Verónica Losada, pero os voy a contar cómo la hice yo, que no es exactamente igual que como ella explica en el libro.

¡A las kocinas!






Ingredientes

Para la masa madre (que hay que preparar un día antes)

20 g de levadura fresca
25 g de harina
30 ml de leche templada


Para el brioche

La masa madre
290 g de harina
40 g de azúcar 
10 g de azúcar vainillado
20 g de azúcar invertido
50 g de mantequilla
5 g de sal
2 huevos
1 huevo para pintar



Preparación


Ponemos en un bol la leche y deshacemos la levadura en ella. Cuando esté bien deshecha, añadiremos la harina y mezclaremos bien hasta que se integre. Yo lo hice con un tenedor. Dejamos reposar la mezcla en un lugar donde no haya corrientes durante unas 20 horas.

Al día siguiente, en un bol grande, comenzamos a preparar la masa final. Primero batimos los dos huevos con la sal y los azúcares.
Luego añadimos la leche y la masa madre. Seguimos mezclando, yo para este proceso utilicé las varillas manuales.
Añadimos la harina. Es posible que las varillas ya no sean muy fáciles de manejar, podemos cambiar a un tenedor o incluso a las manos, si lo preferimos.
Finalmente, añadimos la mantequilla, que tiene que estar prácticamente derretida. Cinco segundos en el microondas serán suficientes para tener un coulant de mantequilla que se deshará como si nada.
Amasamos todo hasta conseguir una masa homogénea. Es bastante pegajosa, pero se maneja bien. Si veis que no la podéis domar, añadid más harina durante el amasado.
Dejamos reposar en un bol amplio y tapado con un paño húmedo durante un par de horas, hasta que doble su volumen más o menos. El tiempo depende de la temperatura a la que esté el lugar de reposo. En invierno tardará más que en verano.

Cuando haya levado, amasamos ligeramente y dividimos la masa en porciones. Yo hice 9 bolas para que me quedase una especie de tarta, pero también se puede amasar en 4 y que quede más tipo pan. Esto lo dejo a vuestra elección.
Recubrimos el molde que vayamos a usar con papel vegetal e introducimos la masa bien colocadita en su lugar definitivo.
Volvemos a dejar que dupliquen su volumen, aunque ahora tardará algo menos que cuando era una bola de masa solamente.

Cuando veamos que ya tiene un tamaño considerable, pintamos la superficie con huevo batido y horneamos a 170º durante 30 minutos más o menos. Yo tuve que ponerle un trozo de papel de plata por encima porque se estaba poniendo demasiado moreno.

Y ya está, veréis que en el horno sube que da gusto, y el olor que desprende es celestial. Espero que os animéis a probarlo porque no es nada difícil y el resultado es tan esponjoso que repetiréis seguro.


martes, 21 de abril de 2015

Bollycaos de nocilla



En el blog aún no lo puse, es el momento. Uno de mis hobbits (mis hijos) tiene debilidad por el chocolate, en cualquiera de sus versiones, le da igual. El problema es que al otro hobbit y a servidora no nos gusta nada, pero él a la nocilla le da un pase. Entonces siempre que puedo versiono una receta de chocolate a nocilla y hoy es el turno de los bollycaos. Tuve que hacerlos dos veces porque la primera no me gustó cómo quedaron y decidí tunear un poco la receta.









Ingredientes:
110 g de leche
12 g de levadura de panadería (yo uso de la marca Levital y echo medio dado)
50 g de aceite de girasol
1 cucharada escasa de esencia de vainilla
70 g de azúcar
1 pizca de sal
250 g de harina de fuerza
1 bote de nocilla (solo de 1 color)
Mantequilla para pintarlos.

Empezamos:
1 En un plato y ayudándonos con dos cucharas ponemos montoncitos de nocilla separados entre sí. Que queden en plan churro. Los metemos en la nevera mientras hacemos el resto.
2 Ponemos la leche, el aceite y la levadura en la thermomix y programamos 2 min, 37º, velocidad 3. A continuación ponemos la vainilla, el azúcar, la sal y la harina y programamos 4 min, vaso cerrado, velocidad espiga. Lo que sin thermomix vendría siendo diluir bien en leche templadita el aceite y la levadura, mezclarlo con el resto de ingredientes y amasar hasta que la masa no se nos pegue a los dedos.
3 Lo pasamos a un bol y dejamos reposar una hora.
4 Hacemos 12 bolitas de tamaño similar (yo nunca consigo que me queden iguales, pero al menos lo intento) y con un rodillo estiramos para formar un rectángulo. Ponemos lo más centrado posible los churretes de nocilla que teníamos en la nevera, sin que llegue a los bordes. Cerramos envolviendo bien la nocilla y enrollamos.
5 En una bandeja de horno ponemos papel de hornear y los colocamos ahí, no muy lejos, la idea es que se peguen entre ellos para que luego al separarlos queden tiernos por las uniones. Al menos a mí me gustan así. Unos 2 cm de separación serán suficientes.
6 Ponemos el horno a 180º con calor por arriba y por abajo. Mientras, los dejamos reposar tapados con un paño.
7 Horneamos 15 minutos y según los saquemos los pintamos con un poco de mantequilla.

Ya solo queda degustarlos. Espero que os gusten tanto como a mis hobbits, ya que hubo que esconderlos porque si no volaban.

lunes, 20 de abril de 2015

Palmeritas con (y sin) glaseado de nocilla

¡Feliz lunes, ejércitos!

Esta semana os traigo uno de las recetas más solicitadas en casa de Kocina con Ka. Las palmeritas. Cada vez que le pregunto a mi marido qué quiere que cocine, siempre me responde lo mismo: palmeritas. No falla. Y la verdad es que entiendo por qué lo dice: están de caer de culo.

Esta semana las he preparado con una cobertura de nocilla, que es la misma que utilice para los dónuts y que es ridículamente sencilla de hacer y queda espectacular, ya veréis.

¡A las kocinas!





Ingredientes (12-15 palmeritas)


200 g de mantequilla
300 g de harina
90 g de agua fría
1/2 cucharadita de sal
200 g de azúcar (para montaje)

Para la cobertura:
4 o 5 cucharadas de Nocilla
30-40 g de leche



Elaboración


1. Poner todos los ingredientes en el vaso de la thermomix (excepto el azúcar) y mezclar 20 segundos a velocidad 6.
2. Envolver la masa en papel film y dejar reposar 20 minutos en la nevera.
3. Estirar la masa con un rodillo enharinado sobre el papel film y doblar sobre sí misma en tres (primero bajamos la parte de arriba hasta el medio de la masa y luego subimos la parte de abajo hasta cubrir la que era la parte de arriba). Repetir unas 10 veces.
4. Volver a meter la masa en la nevera otros 20 minutos.
5. Repetir el paso 3.
6. Espolvorear la mitad del azúcar (más o menos) en la encimera y colocar la masa estirada sobre él.
7. Espolvorear el resto del azúcar por encima de la masa y pasar el rodillo por encima sin apretar mucho, lo justo para que el azúcar se incruste en la masa pero lo sigáis viendo.
8. Enrollar la masa desde los extremos hacia el centro. Primero coger del extremo derecho y enrollar hasta llegar a la mitad y luego hacer lo propio desde el extremo izquierdo.
9. Cortar rodajas de 1 centímetro de grosor aproximadamente.
10. Hornear a 180º C durante 10 minutos o hasta que doren ligeramente.
11. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Cuando ya tengamos las palmeritas a temperatura ambiente, nos ponemos con la cobertura.

1. Poner en un cazo o olla pequeña la Nocilla.
2. Calentar a fuego medio mientras removemos bien.
3. Cuando ya esté casi derretida, añadir la leche.
4. Apagar el fuego y remover hasta que se integre y quede una crema semilíquida.

Finalmente, solo nos quedará recubrir las palmeritas con la cobertura. Yo lo hago así, pero me imagino que también se podrá echar por encima de la rejilla y dejar que recuda. De la forma que yo os explico a continuación se desperdicia menos.

1. Coger cada palmerita por los cantos e introducirla en la olla o cazo en el que hemos preparado la cobertura mientras aún está más caliente que fría. Es posible que os queméis un poquito, pero nada grave.
Yo intento dar un movimiento como circular o envolvente para que la cobertura quede homogénea, así no se ven chorretones (o al menos no tantos).
2. Volver a colocar las palmeritas en la rejilla hasta que endurezca la cobertura.

Las podéis guardar en una caja de galletas o en un tuper durante más o menos una semana, aunque ya os anticipo que no creo que duren tanto ;)

lunes, 13 de abril de 2015

Bizcocho 1, 2, 3, 4

¡Buenos lunes, guerreros! Esta semana kocina con Ka nos trae una receta fácil, fácil, facilérrima. El clásico bizcocho de yogur, pero con un pequeño cambio.

Para hacerlo un poco más saludable (poco, tampoco os creáis que es esto la panacea de la comida ligera) sustituí el azúcar blanco refinado por azúcar moreno, más natural y, por ende, más sano. Como el azúcar moreno no edulcora tanto y tenía miedo de que me quedase insípido, le añadí una pizca de canela para hacerlo más apetecible. Y vaya si lo conseguí. Está delicioso.

Si no os gusta la canela, también pensé en hacerlo con una cucharada de miel; lo probaré en otra ocasión, pero, vamos, que seguro que está bueno también, no me cabe ninguna duda.

Sin más dilación, aquí tenéis la receta del bizcocho más fácil del mundo.

¡A las kocinas!


Ingedientes


1 yogur
2 vasitos de yogur de azúcar moreno
3 vasitos de yogur de harina
4 huevos
1/2 vasito de yogur de aceite de girasol
1/2 cucharadita de canela
1 sobre de levadura química


Preparación


Precalentar el horno a 160 ºC

Se ponen todos los ingredientes en un bol y se baten con la batidora. *

Se introduce la mezcla en un molde aceitado y se deja reposar un ratito (mientras el horno se calienta, por ejemplo).

Se hornea unos 30-40 minutos a 160 ºC, hasta que al pincharlo con un palillo o con un cuchillo este salga limpio.

Y ya está, a disfrutar. ¿A que es fácil? Animaos a prepararlo y compartid con nosotras vuestras creaciones aquí o en nuestra página de Facebook.

* Si no tenéis batidora, se puede mezclar a mano con las varillas. Eso sí, os recomiendo que empecéis por los huevos, luego añadáis el yogur, después el aceite, a continuación el azúcar y finalmente la canela, la harina y la levadura mezcladas y, a poder ser, tamizadas. Facilita el trabajo una barbaridad.

domingo, 29 de marzo de 2015

Galletas de avena con arándanos

Va de galletas la cosa, parece que tenemos un monotema. Pero es que son tan irresistibles... Además estas en concreto son sencillísimas de hacer, hasta un niño pequeño podría prepararlas.

Además son muy personalizables. Si no te gustan los frutos pasos, puedes sustituirlos por frutos secos o incluso por pepitas de chocolate.

Estas galletas tienen una historia muy graciosa en su haber. La primera vez que las preparé estaba en casa de mis padres y cuál no fue mi sorpresa cuando, al día siguiente de haberlas hecho, mi madre me pidió que hiciera otra remesa ¡porque no quedaba ni una!

Bueno, que estaréis deseando comprobar si es verdad lo de que son fáciles de hacer, no me enrollo más, aquí tenéis la receta de esta semana de las Guerras reposteras.

¡A las kocinas!


Ingredientes (15 galletas de buen tamaño o 30 minis)


230 gr de copos de avena100 gr de harina150 gr de azúcar moreno1/2 cucharadita de levadura química (Royal o similares)2 huevos150 ml de aceite de girasol1 cucharadita de canela
Arándanos pasos al gusto (o uvas pasas, avellanas, lo que os apetezca)

Preparación


Precalentamos el horno a 180º. Eso lo primero y principal, que a mí siempre se me olvida.

Por un lado, en un bol mezclamos los ingredientes secos, es decir, la avena, la harina, el azúcar, la levadura química y la canela y reservamos.

En otro bol batimos los huevos, añadimos el aceite y mezclamos hasta que se integre.

Añadimos los ingredientes húmedos a los secos y mezclamos hasta que no quede nada seco. Después, echamos los arándanos intentando que nos queden lo más esparcidos posible (para que no salga una galleta con 5 y otra sin ninguno).

Forramos la bandeja del horno con papel vegetal o con un silpat. Después, galleteamos con las manos haciendo bolitas y aplastándolas un poco sobre la bandeja del horno. Si no os gusta mancharos, también se puede hacer con dos cucharas, como si fueran croquetas, por ejemplo (coger la masa con una de las cucharas y posarla sobre la bandeja del horno con ayuda de la otra, luego aplastarla con la parte trasera de la cuchara).

10 minutejos en el horno a 180º, dejamos que templen un poco en la bandeja y las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriar.

Y ¡a disfrutar! A ver si batís mi récord de tiempo que pasa hasta que desaparezcan ;)

lunes, 23 de marzo de 2015

Galletinas de mantequilla y miel

Lo prometido es deuda. Aquí tenemos la receta de las estupentásticas galletinas de mantequilla y miel, un clásico en la kocina con Ka.

Tenía muchas ganas de hacer unas galletas de miel, pero no encontraba una receta que me convencierta (sin desmerecer, ni mucho menos, todas las recetas que hay por la inmensidad de internet). Así que decidí innovar. A partir de una investigación exhaustiva y de la intuición de la repostera novata que se cree que sabe algo del tema pero está en un craso error, creé un primer borrador. ¿El resultado? Una masa informe que se expandía por toda la bandeja del horno. Muy rica de sabor, eso sí, pero blandurria y sin consistencia de galleta.

Tras varios intentos y tremendas panzadas de galletas de cuestionable calidad, llegué a esta receta; y ha merecido la pena, la verdad.

La cantidad de miel es orientativa. Yo echo poca porque la que uso tiene un sabor muy fuerte, pero si es una miel suave, yo recomendaría echar un poco más. 

Ojalá la probéis y ojalá os guste tanto como a mí. Y no os olvidéis de seguirnos en facebook.com/guerrasreposteras para poder participar en las batallas semanales.

¡A las kocinas!


Ingredientes (25 galletas aprox.)

250 g de mantequilla
250 g de azúcar glas
400 g de harina
3 cucharadas de miel
1 huevo


Preparación


Para empezar, hay que batir la mantequilla en pomada con la miel. Es recomendable sacarla unas horas antes de la nevera para que sea más fácil de trabajar.

Añadimos el azúcar glas y seguimos mezclando con las varillas (eléctricas si tenemos, si no, a sacar músculo con las manuales) y, cuando esté integrado, añadimos el huevo.

Terminamos de amasar bien hasta que quede homogénea la masa y la envolvemos con papel film. La dejamos reposar en la nevera una hora más o menos para que se endurezca y sea más fácil galletearla.

Precalentamos el horno a 200º C y forramos la bandeja con papel de horno o con un silpat.

Preparamos para galletear. Se puede usar cortapastas o simplemente hacer pequeñas bolas con la mano y aplastarlas directamente en la bandeja del horno. Eso ya lo dejo a vuestra elección.

A mí me gusta que queden un poco esponjosinas por el medio, así que las hago más o menos de medio centímetro de espesor, pero si las queréis crujientes, las podéis hacer más finitas. Hay que tener en cuenta que cuanto más finas sean, menos tiempo necesitarán de horneado.

Horneamos unos 10 minutos, sabremos que están hechas cuando se empiecen a dorar los bordes. Conviene estar pendientes del horno, porque se ponen morenas relativamente rápido si nos dormimos en los laureles.

Una vez hechas, dejamos que templen un minuto en la bandeja y después las pasamos, con cuidado de que no se nos rompan, a una rejilla para que enfríen. Esto se puede hacer con la ayuda de una espumadera, por ejemplo, o con una cuchara de madera que sea bien plana.

Y ya sólo queda disfrutar de ellas, que es lo más divertido.

Ka