lunes, 19 de octubre de 2015

Mousse de chocolate


Hay días que no son para uno, a todos nos pasa, días en los que no nos centramos, con lo que todo nos sale del revés. Este domingo para mí fue uno de esos días, todo me salió al revés, invité a comer a mis santos padres y fue bastante caótico.
Hice un lomo con hojaldre, que tuve que modificar varias veces porque se me olvidaban ingredientes, intenté hacer una crema catalana ya que a mi madre le encanta y lo que conseguí fue un batido de crema catalana. Lo que os digo, no era mi día. Pero por suerte hay un postre que siempre triunfa, se hace rápido y es muy sencillo: mousse de chocolate. Y este si que conseguí que me quedase estupendo.
Yo siempre lo presento en vasitos pequeños individuales y salen entre 6 y 8.

Ingredientes:
Galletas maría
Sansón (si no tienes usa brandy) 
200 ml de nata para montar
4 claras de huevo
100 g de azúcar
250 g de chocolate negro
75 g de mantequilla en pomada
4 yemas de huevo

 Empezamos:
1 Ponemos en el fondo de cada vasito una galleta y la bañamos con un chorrito de Sansón. Solo que moje la galleta, no que quede charquito en el fondo.
2 Montamos la nata y reservamos.
3 Montamos las claras con el azúcar y reservamos también.
4 Ponemos a fundir el chocolate al baño maría, yo hace poco me compre un cacito especial para eso en Lidl por 5€ y la verdad es que va muy bien.
5 Cuando ya lo tengamos bien fundido, lo quitamos del baño maría y le añadimos la mantequilla, removemos hasta que quede bien integrado. Agregamos las yemas hasta que quede una mezcla homogénea.
6 Después de lo anterior ya tuvo que haber enfriado un poco el chocolate y lo podemos añadir a la nata, ojo, porque si está muy caliente la nata se bajará. Con movimientos suaves y envolventes lo mezclamos bien. Añadimos las claras y volvemos a mezclar.
Cómo hagáis este paso marcará la textura de la mousse, ya que si lo hacéis sin cuidado y fuerte quedará como una crema.
7 Añadimos la mezcla a los vasitos con las galletas.
Está receta, aunque es un poco más elaborada, tiene la ventaja de que puedes hacerla justo antes de comer o cenar, que no lleva tiempo de reposo.

lunes, 5 de octubre de 2015

Gofres

¡Por fin! Por fin llego la calma, la tranquilidad, la ansiada rutina y ya se acabo el frenesí del verano. Qué ganas tenía de las tardes de juegos, juegos de mesa, pelis y meriendas, mmmm gochadinas para todos.

Este verano compré la sandwichera Tristar SA-2151, porque me parecía una buena opción al traer placas intercambiables para sándwiches, gofres y plancha. La verdad es que estoy contenta con ella, ya que las placas se desmontan muy fácil, pero de momento no la tengo tan usada como para recomendarla, más adelante os diré. Ayer por fin la estrené como gofrera, con bastante miedo, ya que tenía otra gofrera de Lidl muy mona con formas de animales, pero no hay color, los otros cuesta muchísimo el hacer la forma y no quedan del todo bien. La forma es muy difícil hacerla y quedaban demasiado finos, Aquí os pongo una imagen de cómo salieron aquella vez.
  
Vamos a por la receta, es para muy pocos gofres, a mi me salieron 5 justitos. Vamos al lío.

Igredientes: 
1  huevo
160 g de leche (un vaso mediado)
2 cucharadas de aceite de girasol
2 cuchadas de azúcar moreno
130 g de harina de repostería (si es harina normal, añadir 1/2 cucharadita de levadura química)
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 pizca de sal
Mantequilla para engrasar la gofrera

Empezamos:
 1 Batimos bien el huevo con la leche y el aceite.
 2 Añadimos el azúcar y la sal, cuando este bien integrada, incorporamos la harina tamizada y el bicarbonato.
 3 Untamos con una brocha de repostería la gofrera con mantequilla.
 4 Llenamos el compartimento del gofre con la masa y cuando este doradito lo sacamos. Volver a untar de mantequilla.

Yo me decanté por acompañarlos de nata montada y de caramelo líquido.





lunes, 28 de septiembre de 2015

Semifrío de nubes

¡Estamos de cumpleaños! Bueno, en realidad es mañana, pero con la familia lo celebramos ya este fin de semana, la locura de niños me llega el sábado. 8 años cumple mi pequeño gran hobbit, con él estrené mi titulo de madre. Le encanta esta tarta, se la llevo haciendo varios años porque es su favorita por el momento. Sé que frena al principio, los adultos somos reticentes a probarla y sin embargo está riquísima. Como todos los semifríos es muy ligera y fresca. Aunque no os gusten las nubes, dadle una oportunidad, que no os arrepentiréis. El semifrío por norma general suele ser rosa, yo le añado colorante para que sea azul.
Vamos al lío.

Ingredientes:  
Para la base:

200 g de galletas
80 g de mantequilla a temperatura ambiente
Para el semifrío:
250 g de nata
230 g de nubes
50 g de leche
2 naranjas grandes
Opcional: colorante líquido.

Empezamos:

1 Primero forramos la parte de abajo del molde con papel vegetal. Metemos en la picadora de la batidora las galletas y las trituramos. Cuando ya estén bien desmenuzadas, añadimos la mantequilla y trituramos un poco más hasta que se haga una pasta. Rellenamos el molde y a la nevera mientras preparamos el resto.
2 Exprimimos las dos naranjas, colamos y reservamos el zumo.
3 Derretimos las nubes con la leche, yo lo hago en la thermomix: 4 minutos, 90º, velocidad 2. Pero se puede hacer en la vitro, sin dejar de remover, hasta que estén bien derretidas.
4 Añadimos el zumo y mezclamos bien. Dejamos reposar hasta que temple sin que llegue a cuajar. Con una media hora o 45 min. nos bastará.
5 Mientras esperamos, montamos la nata, sin azúcar, que ya son suficientemente dulces las nubes. Cuando ya haya templado la mezcla anterior, la mezclamos con la nata con movimientos envolventes para que la nata baje lo menos posible. Si vais a añadir algún colorante, ahora sería el momento.
6 Cuando todo se haya integrado bien, lo vertemos en el molde y lo dejamos cuajar durante la noche.

La decoramos a nuestro gusto y listo.

martes, 22 de septiembre de 2015

Cupcakes de nutella aptos para celíacos


Lo admito, estoy completamente enamorada de mi nuevo juguetito (Bosch mum4405). Pero es que es una maravilla, me facilita mucho el tema de batir y amasar, los bizcochos quedan tan esponjosos que parece que estás en un anuncio de compresas y la crema... ay, la crema. Bueno valoradlo por vosotros mismos cómo queda.
Hoy os traigo otra receta sin gluten, bastante sencilla y que queda espectacular, la verdad. Así que si tenéis en casa alguien celíaco no dudéis en prepararle esta exquisitez tan nutellada.
Vamos al lío.

Ingredientes:
Para el bizcocho:
2 huevos
125 ml de nata líquida
El zumo de un limón
100 ml de aceite de girasol
1 ½ cucharada de azúcar invertido
80 g de azúcar moreno
40 g de azúcar
120 g de maizena
35 g de cacao en polvo sin azúcar
1 cucharadita de bicarbonato sódico

Para la crema:
50 ml agua
175 g de azúcar
150 g de nutella
250 g de mantequilla
4 yemas


Empezamos:

1 Precalentamos el horno a 180º
2 En un plato hondo o bol ponemos la nata con el limón y dejamos reposar un par de minutos
3 Batimos bien la nutella con los huevos, el aceite, la nata con el limón y todos los azúcares.
4 Añadimos tamizados el cacao, el bicarbonato y la maizena, y seguimos batiendo hasta que quede una mezcla bien homogénea.
5 Repartimos la masa en las cápsulas y horneamos unos 25 minutos.
Mientras se hacen, preparamos la crema, pero antes de ponerla encima hay que esperar a que enfríe el bizcocho.
6 Batimos bien las yemas, hasta que suban un poco.
7 Ponemos el agua y el azúcar a calentar en la vitro, dejamos que rompa a hervir y lo dejamos 1 - 1½ minuto y lo añadimos a las yemas. Batimos bien.
8 Cuando haya templado, añadimos la mantequilla y batimos. Cuando ya esté bien homogéneo, añadimos la nutella y mezclamos bien.
9 Cuando enfríe bien el bizcocho, decoramos como más nos guste.

¡Voila! Nuestros cupcakes sin gluten listos y dispuestos para ser degustados.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Cupcakes de nesquik

Semana de cupcakes en las Guerras reposteras y en casa de Kocina con Ka, cómo no, con el Nesquik por bandera.

Estos cupcakes son la cosa más esponjosa que he probado en mi vida, y el toque fresco del frosting de Philadelphia los hace perfectos para tomar tanto como postre como como merienda o a cualquier hora.

¡A las kocinas!






Ingredientes

Para los cupcakes

2 huevos
235 g de harina
140 g de mantequilla
150 g de azúcar
15 g de azúcar vainillado
135 g de leche
Nesquik al gusto
Gasificante (los dos sobres que vienen en el pack)


Para el frosting

150 g de queso de untar (tipo Philadelphia)
200 g de nata de montar
50 g de azúcar glas.


Preparación


Batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
Sin dejar de batir, añadir un huevo y, cuando se haya integrado, añadir el otro.
Seguir batiendo.
Añadir la mitad de la harina mezclada con el gasificante y tamizada.
Seguir batiendo todavía.
Añadir la leche.
Seguir batiendo un poco más, que ya queda menos.
Añadir el resto de la harina.
Ya estaremos hasta las narices de batir, pero hay que seguir, no queda otra.
Echar el Nesquik y batir hasta que quede una masa homogénea.
Hornear a 160º unos 20 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo este salga limpio.
Dejar enfriar sobre una rejilla.

Para preparar el frosting, echar todos los ingredientes en un bol.
Con unas varillas (pueden ser las de la batidora eléctrica o las manuales) darle vueltas a la mezcla hasta que alcance una consistencia apropiada.

Verter la mezcla en la manga pastelera y, cuando los cupcakes estén bien fríos, añadirles el frosting como mejor nos parezca.

Se pueden decorar con una minigalleta, con virutas de chocolate, con cacao en polvo... ¡Las posibilidades son infinitas!
Un triunfo seguro, ejércitos míos. Animaos a probarlos porque fijo que repetiréis.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Bizcoflan





Se acabó el verano y aquí estamos de vuelta. He de reconocer que me encanta la rutina, el frío y el tiempo de estar en casa. Soy una maruja moderna, qué le vamos a hacer. Así que vayamos a lo nuestro. Este verano me he agenciado a dos nuevos «amigos», aquí os los presento, y tenía muchas ganas de estrenarlos. Entonces ¿qué mejor que hacer una receta en la que use los dos aparatos? Así que estaba claro: bizcoflan, el flan lo bato con la batidora y en la amasadora hago el bizcocho, así me sale mucho más esponjoso. Bueno, vamos al lío, que me enrollo mucho.
Antes de nada, no uséis un molde alto como el que usé yo, porque si no se hará mucho el bizcocho en el tiempo que tarda en cuajar el flan. Usad los típicos alargados.


Ingredientes:
 Para el caramelo:
6 cucharadas de azúcar
Para el flan:
3 huevos
375 g de leche
90 g de azúcar
Para el bizcocho:
2 huevos
60 g de azúcar
60 g de harina de repostería

Empezamos:
1 Metemos en el horno una bandeja honda con agua (luego pondremos ahí el molde) y precalentamos a 180º.
2 Vamos por partes y lo primero es el caramelo. Yo lo hago solo con azúcar, pongo al fuego la sartén, y la pongo a calentar. Cuando está muy caliente, echo el azúcar y dejo que se funda. Lo vertemos en el molde y lo movemos para que se extienda bien.
3 Ponemos todos los ingredientes del flan en el vaso de la batidora y lo mezclamos bien. Lo vertemos en el molde.
4 Para el bizcocho primero ponemos el azúcar y los huevos, hasta que crezca un poco, luego añadimos la harina tamizada y mezclamos hasta que quede bien homogéneo. Lo vertemos en el molde, sin miedo, que quedará el bizcocho arriba y el flan abajo.
5 Metemos el molde en el horno y en media horita lo tendremos hecho.
Y listo, otra receta básica y sencilla para días que queráis luciros sin complicaciones.

Rosquilletas de anís


Comenzamos curso escolar en las Guerras reposteras con muchas ganas de cocinar sin complicarnos la vida, que es lo que mejor se nos da por estas lindes.

Esta semana Kocina con Ka debuta con una receta que se suponía que debían ser unas rosquillas, pero que se quedaron en galletas. Y, aun con el fracaso aparente, se hicieron un hueco en el corazoncito de esta repostera (o más bien en su estomaguito) ¡porque están para rechupetearse los dedos hasta llegar al hueso!

Veréis que tienen truco, pero si yo puedo hacerlas, que tengo dos manos izquierdas, vosotros seguro que las mejoráis.

¡A las kocinas!

Ingredientes


200 g de anís
200 g de aceite de girasol
125 g de azúcar
Harina (a ojo, pero serán más o menos 350 g)


Preparación


1 Mezclamos los líquidos (aceite y anís) con el azúcar.

2 Vamos añadiendo poco a poco la harina, mezclando con las varillas hasta que sea demasiado densa, entonces pasamos a las manos. Sabremos que tiene harina suficiente cuando al pellizcar la masa se quede un segundo con la forma del pellizco y luego se vuelva a integrar con el resto. No se tiene que pegar a las manos.

3 Rosquilleamos y al horno 20 minutos a 170º.

Ya veis qué sencillas, y ya veréis qué ricas. Son una buena solución para cuando no tienes huevos en casa o si cocinas para alguien que les tenga intolerancia.