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lunes, 3 de octubre de 2016

Tarta de nata y nocilla sin horno



¡Feliz inicio de batalla, guerreros! Aquí KocinaconKa. Para comenzar bien la temporada os traigo una tarta que me atrajo cuando la vi, me conquistó cuando la preparé y me enamoró cuando la comí. La hicimos para un cumpleaños y triunfó entre todos los invitados (vale que eran pocos y todos de mi familia más cercana, pero de todas formas cuenta jejeje).

¡A las kocinas!

Ingredientes

Para la base
21 bizcochos de soletilla
200 ml de leche
1 o 2 cucharadas de crema de licor (crema de orujo, de whisky, de café...).

Para el relleno
250 g de Philadelphia
100 g de azúcar
200 ml de nata 35% materia grasa
130 gr de Nocilla
1 cucharada de leche para añadir a la Nocilla

Preparación

1. Mezclamos la leche con el licor y bañamos los bizcochos de soletilla en ella. Depende de lo secos que sean, necesitaréis más o menos leche, eso ya lo vais viendo.
2. Mezclamos el queso crema con el azúcar.
3. Montamos la nata (tal que así).
4. Añadimos la nata a la mezcla del queso y azúcar con movimientos envolventes para que no se nos baje demasiado.
5. Derretimos un poco la Nocilla en el microondas (5 segundos o 10 a lo sumo).
6. Montamos la tarta:

  • Forramos un molde cualquiera (yo usé uno de plumcake rectangular) con papel film.
  • Ponemos los bizcochos de soletilla en los laterales (los cortamos a la altura que queramos según sea de alto el molde).
  • Ponemos los bizcochos en la base.
  • Echamos la mitad de la crema de nata y queso.
  • Ponemos la nocilla ligeramente derretida. Podéis o esparcirla bien y que quede una capa fina pero por toda la superficie o dejarla más estrecha y que quede más gorda, eso a vuestra elección lo dejo.
  • Echamos el resto de la crema de nata y queso.
7. Dejamos reposar en la nevera 4 horas o mejor de un día para otro.
8. Desmoldamos tirando del film hacia arriba y luego lo retiramos con cuidado.

Y disfrutamos, disfrutamos muchísimo, porque esta tarta está fresquita, ligera, deliciosa.


viernes, 23 de octubre de 2015

Tarta de queso sin horno



Por petición popular aquí os traigo la tarta de queso de Kocina con Ka. A lo largo del tiempo la he ido modificando hasta encontrar la receta que más nos gusta en casa, y parece que fuera también tiene éxito. Es muy sencilla de preparar, pero lo que os aconsejo es que utilicéis las cantidades de ingredientes que os pongo, porque si no no quedará tan cremosa (alguna vez no tenía suficiente de algún ingrediente y lo sustituí, pero el resultado no fue el mismo).
Para la mermelada, yo intento utilizar siempre la que hago yo misma en casa, porque el sabor es inigualable, pero se puede usar una comprada, no pasa nada.

¡A las kocinas!


Ingredientes


1 paquete de galletas María Dorada
70 g de mantequilla
300 g de queso de untar (tipo Philadelphia)
200 g de mascarpone
200 g de nata fresca (crème fraîche)
100 g de azúcar
2 sobres de cuajada en polvo (yo uso de la marca Royal)


Preparación

Con Thermomix

1 Echamos las galletas un poco troceadas (partidas al medio, por ejemplo) y las trituramos 10 segundos a velocidad 5-7-10.
2 Derretimos un poco la mantequilla en el micro y la añadimos al vaso de la Thermomix. Mezclamos 10 segundos, velocidad 5-7-10.
3 Vertemos la mezcla en un molde (mejor si es desmoldable, más cómodo, pero puede ser también un pírex, por ejemplo, aunque luego será más difícil servir la tarta. Lo que no es recomendable es usar uno de silicona). Extendemos y apretamos bien la base de la tarta para que no queden recovecos. Yo incluso la subo un poco por las paredes del molde, pero eso ya es cuestión de estética.
4 Metemos el molde a la nevera para que solidifique.

5 Limpiamos un poco el vaso, tampoco nos tenemos que matar, y ponemos todos los demás ingredientes (queso de untar, mascarpone, nata fresca, azúcar y cuajada). Programamos 7 minutos, temperatura 100, velocidad 3.
6 Vertemos la mezcla sobre la base con cuidado, para que no se hagan agujeros, y la dejamos templar un poco en la encimera o en la ventana. Cuando ya no esté tan sumamente caliente, la pasamos a la nevera durante al menos 4 horas. Yo la suelo hacer de un día para otro si es para la hora de comer y por la mañana del mismo día si es para cenar.

7 Para terminar, justo antes de servir le echamos la mermelada por encima. Las que mejor le quedan son las de frutos rojos (arándanos, fresa, mora, etcétera), aunque seguro que con cualquiera está muy rica.


Sin Thermomix


1 Ponemos las galletas en la picadora o en un mortero o en un bol y las machacamos como buenamente podamos. Yo alguna vez lo he hecho en un plato hondo con la parte de abajo de un vaso.
2 Derretimos la mantequilla en el micro y se la añadimos a las galletas molidas.
3 Vertemos la mezcla en un molde (mejor si es desmoldable, más cómodo, pero puede ser también un pírex, por ejemplo, aunque luego será más difícil servir la tarta. Lo que no es recomendable es usar uno de silicona). Extendemos y apretamos bien la base de la tarta para que no queden recovecos. Yo incluso la subo un poco por las paredes del molde, pero eso ya es cuestión de estética.
4 Metemos el molde a la nevera para que solidifique.

5 En una olla o cazo, ponemos el resto de los ingredientes (queso de untar, mascarpone, nata fresca, azúcar y cuajada) y los batimos bien. Yo recomendaría usar una batidora eléctrica. Luego ponemos la mezcla al fuego y, sin dejar de revolver, lo dejamos que caliente, pero sin que hierva.
6 Cuando lleve un par de minutos humeando con alegría, vertemos la mezcla sobre la base con cuidado, para que no se hagan agujeros, y la dejamos templar un poco en la encimera o en la ventana. Cuando ya no esté tan sumamente caliente, la pasamos a la nevera durante al menos 4 horas. Yo la suelo hacer de un día para otro si es para la hora de comer y por la mañana del mismo día si es para cenar.

7 Para terminar, justo antes de servir le echamos la mermelada por encima. Las que mejor le quedan son las de frutos rojos (arándanos, fresa, mora, etcétera), aunque seguro que con cualquiera está muy rica.

Y ya está, a disfrutar de la tarta, que es lo más importante.